Pido tanda
A veces los dias tienen sabor a piano. Vaya dedos de genio; es de esas veces en las que lo material pierde cualquier razón de ser. Y usurpando un beso a dios, en esta vida ya no queda nada. Es casi como esos días, dónde no hay precio que valga.
Para qué.
Si a través del monóculo todo suena extraño. Si el dinero es un papel. Cómo puede ser… una bala, una tijera… cómo puede ser…. si cuanto más tenemos menos tonos echamos en falta; para qué va uno a seguir esa canción, si esa canción no va a seguir a nada.
¿De verdad puede tener sentido? Quién sabe.
Es de esos días en los que mejor no plantearse nada. ¿Recuerdas? Cambias el mundo de un plumazo y al despertar, el maletín y los papeles. Es una gran fila de la que apartarse y no volver nunca. Nunca pero cómo, si la fila es todo y luego todo será nada y luego nada para otro acabará siendo nada.
No fue una elección, no. Azul o rojo, verde, lila, qué más te da; blanco y negro, no? tiene un…. algo. Un algo que te arrastra nosabesbiencómo. Ya puedes cogerte fuerte, nadar contracorriente, escarbar la arena, licuefactar el cielo. Al final siempre aparece esa dichosa gota de agua. ¿De dónde?
Amiga tú se la diste. ¿Recuerdas?; ¿o acaso el ombligo que tanto admiras, no es sino un préstamo?
Por ahí no van los tiros. No hemos sabido encontrar ese puntito de cristal que nos plantaron en la playa; que pisamos aquél día. No hemos sabido. Corderitos, sí; mucho. Pero no hemos sabido. Tampoco hemos querido.
Demasiadas vueltas.
Es de esos trucos de profesor cabrón, en los que el alumno nunca halla respuesta alguna. No se puede. No la hay. No la hay y la tuviste siempre en frente. De hecho la sigues teniendo en frente.
De oreja a oreja va, y vos haciendo cola esperando que tal vez todo acabe un día,
en una larga noche de jazz.

¿Lo del jazz es por dar una nota bohemia, o realmente te gusta? No me lo habías comentado nunca, y yo soy un apasionado de Monk, Evans, Dexter Gordon, Bird, Tete Montoliu…
Comment by artdyl — 30 August, 2008 @ 12:06 am